Apóstoles de la Misericordia y el Amor de Dios

¿Quiénes somos?

Apóstoles de la Misericordia y el Amor de Dios

Un encuentro con el Amor que sana, transforma y envía.

AMAD es una comunidad católica al servicio de la Iglesia, dedicada a propiciar el encuentro de las personas con Dios, Amor Misericordioso, que sana, transforma y envía a ser testigos de su amor.

Lo que ofrecemos

Un camino para encontrarte con Dios

3 días

Retiros de sanación

Un espacio para recorrer la propia historia a la luz del Amor Misericordioso de Dios, permitiendo que Él sane el corazón, restaure nuestra identidad y transforme la manera de vivir y amar.

40 días

Procesos de sanación

Un proceso que integra la sanación interior que Dios realiza en el corazón con herramientas de formación humana, favoreciendo un cambio profundo y duradero en la manera de pensar, actuar y amar.

Continua

Talleres de formación

Espacios de formación que ayudan a profundizar en la fe, fortalecer la vida espiritual y desarrollar herramientas para responder con mayor madurez a la propia vocación.

Testimonios

El Amor que transforma vidas

Experiencias de quienes descubrieron el Amor Misericordioso de Dios en su propia historia.

Ofrenda

Participa en la obra de Dios

Cada ofrenda es una forma de participar en la obra que Dios ha confiado a AMAD, haciendo posible que más personas se encuentren con su Amor Misericordioso.

A los ojos de Dios, el valor de una ofrenda no está en su cantidad, sino en el amor con que se entrega. Cada gesto de generosidad se convierte en una forma de colaborar con la obra que Él sigue realizando en tantos corazones.

Proyecto casa de la misericordia

La Casa de la Misericordia será el hogar donde nuestra comunidad de consagradas viva su vocación, cultive la vida de oración y la vida fraterna, disponiendo el corazón para servir a quienes Dios nos confía y anunciar, a todos y siempre, su Amor Misericordioso.

Música

¡Alabemos al Señor!

La alabanza abre el corazón a la acción de Dios. Es una respuesta de amor que dispone el alma para escuchar su voz, agradecer sus maravillas y permanecer en su presencia.

Hemos reunido los cantos que acompañan nuestros retiros para que puedas seguir orando, alabando y encontrándote con Dios dondequiera que estés.